Exito

¿Qué es el Éxito?

     El éxito no tiene nada que ver con el tener, sino con el ser. De modo que el éxito es conocer quién soy y aceptarme tal cual soy, lo que me lleva a desarrollar mi potencial y vivir una vida con propósito, aprovechando las oportunidades para ayudar a otros.

Es ser agradecido con lo que tengo, por lo que el éxito no se puede comparar: es único para cada persona. Cada uno de nosotros tiene características diferentes y una misión particular; cada uno de nosotros es irrepetible. El éxito no se compara, se disfruta.

¿Quién tiene más éxito? ¿El que tiene un talento, el que tiene dos, o el que tiene cinco? ¡Ninguno tiene más! Porque Dios nos ha dado a cada uno conforme a nuestra capacidad de administrar. Cada persona tiene la proporción necesaria para alcanzar realización, satisfacción y para hacer grande a los que le rodean. Todos tenemos la misma oportunidad de multiplicar lo que tenemos, diversificar las actividades y, sobre todo, el privilegio de realizarnos como personas. Nadie es grande porque es mejor que otro, es grande porque hoy es mejor que ayer, porque tiene esperanza en un mejor mañana.

El éxito es consecuencia de un estilo de vida. Es el resultado de una idea que se convierte en motor de una visión, una visión que apasiona, que activa una fuerza interior capaz de desarrollar los mejores dones, habilidades y creatividad; pasión que se sostiene en el tiempo con valores sólidos como la honestidad, la excelencia, la humildad, el amor, la solidaridad y el honor.

El éxito es proceso, es conquista continua. Éxito es esperar el momento oportuno. No ocurre en lo oculto, ni de la noche a la mañana. No es producto de la suerte, es el resultado de un estilo de vida.

No es ausencia de problemas, tampoco de dolor, es satisfacción del deber cumplido, de realización, perseverancia, es el producto de múltiples triunfos y fracasos, de amigos y enemigos, de aliados y de competencia. Es alegría y dolor. Son sueños y desilusiones. Éxito es no claudicar aunque lo haya intentado mil veces. Es mantener la alegría mientras camino. Es caminar aunque no vea ni sienta nada. No lo alcanza quien no lo intenta, tampoco llega quien no camina.

El éxito no se puede circunscribir a determinados logros, no es propiedad de una clase social, no es para los de cierta edad o para los que tienen una bella presencia. El éxito es para todos, es el primer paso del niño que lo ha intentado mil veces, es el primer beso de una larga conquista, es pasión convertida en el primer diseño luego de alcanzar el título, es una nueva idea, es no perder la capacidad de soñar.

Es exitoso el empresario que consolida una nueva compañía, el profesional que obtiene un nuevo doctorado, el que fue seleccionado para el nuevo puesto, la madre que con gran esfuerzo logró que su hijo se graduara, la hija dedicada que ayuda a que sus padres tengan una ancianidad digna… Todos los que lo intentaron y perseveraron han ganado. Es haber labrado un buen nombre, con tenacidad, honestidad y valor.

Dios nos creó con un mapa interno, con una misión en la vida y con las cualidades necesarias para realizar el viaje con acierto y experimentar realización personal mientras caminamos. Por lo que, una persona experimenta el éxito cuando tiene sentido de propósito en la vida, sabe a dónde se dirige, avanza hacia esa meta y ayuda a otros a lograrlo también.