La felicidad financiera

La felicidad financiera

¿Es realmente posible la satisfacción financiera?  ¿En una sociedad donde estamos constantemente bombardeados con todo tipo de opciones ilimitadas? ¿Una sociedad en la que constantemente nos dice que nunca seremos felices al menos de que tengamos la última tecnología, innovación, actualización, el televisor de pantalla más grande y mejor marca?

Antes de contestar esas preguntas vamos a definir el término. Contentamiento (o felicidad) es estar satisfecho con las circunstancias de cada uno sin quejas ni desear algo más y tener tu mente en paz. En un artículo que leí me encontré una buena definición de contentamiento y dice que el contentamiento tiene tres aspectos: Mirar al pasado sin remordimientos, mirando el presente sin envidias, y mirando al futuro sin temores. Estoy convencido de que esta definición de contentamiento no tiene nada que ver con el dinero. Una persona puede tener mucho dinero o poco dinero y aun así perder todo el gusto y la alegría.

Podemos quejarnos si tenemos poco dinero y aun si lo tenemos. Podemos ser avaros aun con la misma facilidad si tenemos mucho o  si tenemos poco dinero. Podemos tener remordimientos, envidia y miedo aun de la misma manera.

  El sabio rey Salomón escribe: “El que ama el dinero, no se saciara de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacara fruto. También esto es vanidad  “(Eclesiastés 5:10). La alegría no tiene nada que ver con el dinero. Es una respuesta aprendida. El apóstol Pablo dice muy claramente: “No digo esto porque esté necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación. Yo sé lo que es vivir en la pobreza, y sé lo que es vivir en la abundancia. He aprendido el secreto de estar contento en cualquier situación, ya sea bien alimentado o con hambre, ya sea que vivan en la abundancia como para padecer necesidad “(Filipenses 4:11-12).

El secreto que Pablo alude es el resultado de aprender a pensar correctamente sobre el dinero y sobre Dios. El contentamiento es aprender a ver el dinero como Dios lo ve, y nada más. El dinero es un medio para proveer para nuestras necesidades y las de los demás, y las finanzas pueden ayudar a que el reino de Dios avance. La alegría también resulta de aprender a ver a Dios por lo que Él es. Él es el fundamento de nuestra alegría.

Sólo cuando me doy cuenta de que el Dios creador del universo me ama y tiene mi  bienestar en su corazón puedo tener contentamiento. Sólo cuando me doy cuenta de que el es soberano y que tiene providencialmente en control de mi camino terrena (mi vocación e ingresos) puedo tener realmente contentamiento. Y  Sólo cuando aprenda a confiar en Él puedo tener satisfacción.

Contentamiento es realmente un asunto espiritual, no es una cuestión de cantidad de dinero. Dios siempre está ahí y nunca cambia. Es consistente y estable. Usted puede confiar en él. Pero ¿se puede decir lo mismo sobre el dinero? Proverbios 23:4-5 habla de esto cuando dice: “No desgastarse para hacerse rico, ten la sabiduría para actuar con moderación. ¿Pondrás tus ojos en las riquezas, y se han ido?  Porque se harán  alas y volaran hacia el cielo como un águila.” ¿Cómo puedo estar contento con  algo que se aleja volando?

 Ningún principio financiero puede tener un mayor impacto en ti o libérate más que esta verdad: ¡El dinero no es la clave para la felicidad! Tu felicidad tiene que ver con tu relación personal con Dios y nada que ver con tu dinero. Una vez que esté libre del amor al dinero y la búsqueda de él, puedes tener mucho o poco y estar satisfecho de todos modos. En ese momento usted ha aprendido el secreto del contentamiento.

 

Author: expresiondevida

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